Llegamos
temprano, aproximadamente a las 9:00 a la ciudad de Cholula, a donde acudimos a
la zona arqueológica, recibimos una completa guía por parte de un señor que
amablemente nos fue explicando; recorrimos túneles dentro del templo mayor, el
más grande del mundo en cuanto a superficie de construcción, después recorrimos
los alrededores, observado también algunas tumbas, así como piezas de mármol
labradas que tenían por objetivo contar historias y a su vez producir efectos
de sonido en la explanada.
Maqueta de la zona arqueológica
Al interior de los túneles
Luego
de finalizar la exploración de la zona arqueológica, tomamos un recorrido en
trolebús por todo el centro histórico, mismo que nos permitió apreciar varios
de los edificios emblemáticos de la ciudad, así como analizar la zonificación
de la zona del palacio municipal, de Gobierno, alameda y la extraordinaria
catedral. También fuimos hasta una zona alta, donde se localiza un fuerte.
Palacio de gobierno de Puebla
Balcón de gobierno
Palacio Municipal
Catedral
Convento
Obra en proceso que vi durante el recorrido
Interior de la catedral
Después
de comer nos subimos a la ¨Estrella¨, rueda de la fortuna que se localiza
frente a la plaza comercial Angelópolis, en la cual tuvimos la primer vista elevada
de la ciudad, pude darme cuenta que una gran cantidad de edificios de la zona
cuentan con paneles fotovoltáicos, y pues admirar la vista que te ofrece subir
hasta lo más alto de la rueda.
Estructura de la cubierta de la zona de espera de la ¨Estrella¨
Vista desde la rueda de la fortuna (Paneles solares)
Por
la tarde fuimos al Museo Internacional del Barroco, diseñado por el arquitecto
Toyoo Ito, construcción que me gustó en lo particular, maneja formas
topológicas, de estilo minimalista, incluyendo la vegetación. En el lugar nos
encontramos con recorridos interesantes, mobiliario muy cómodo y con buen
diseño estético, zonas interactivas y la zona que más me gustó fue el patio, en
donde se encuentra una fuente que evoca un remolino en el centro, produciendo
una grata sensación de relajación con el sonido y, por su parte, de
incertidumbre de no alcanzar a ver a dónde llegar el agujero. Por parte del
contenido histórico del museo, pude apreciar grandes obras de arte, tales como
piezas de marfil labrado, bordados en seda, altares de madera tallada, entre
otras cosas sumamente interesantes.
Vista panorámica del museo
Mobiliario de la época
Patio
Edificio del ITESM de Puebla
Después
del museo nos dirigimos al teleférico de la ciudad, en donde pudimos apreciar
una inigualable vista nocturna de la ciudad, lamentablemente los museos de esa
zona ya había cerrado para cuando llegamos, pero el recorrido fue muy bueno y
pudimos localizar varios puntos que ya habíamos visitado previamente pero ahora
en vista aérea.
Vista desde el teleférico
Exterior del museo junto al teleférico
Así concluímos un viaje de conocimientos muy interesante, pudimos ver desde edificios antiguos muy bonitos hasta vanguardistas como lo fue el museo; me gustó mucho el viaje y espero se pueda dar otra vez.






















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